CÓMO ELEGIR EDITORIAL DE AUTOEDICIÓN

Lo primero es que esa editorial de autoedición pueda no solo publicar un libro, sino también distribuirlo. De nada sirve que tu libro esté muy bien impreso si luego no va a estar disponible para que los lectores tengan acceso a él.

La promoción de un libro es fundamental para que los lectores lo conozcan y puedan decantarse por él a la hora de adquirir su próxima lectura. A pesar de su importancia, resulta muy costosa y son muy pocas las editoriales de autoedición que cuentan con ella para que tu libro tenga la suficiente difusión en redes sociales y medios de comunicación. Disponer de un/a community manager que se encargará de todo lo relacionado con la promoción de tu obra es fundamental.

La portada de un libro es como el vestido de una novia o el envoltorio de la caja de bombones y resulta fundamental para atraer al público hacia el libro en cuestión. Por este motivo debes participar en la confección de la portada de tu propia obra. Rechaza cualquier editorial que no te deje seleccionar tu portada.

El formato del libro es muy importante. Su elegancia determinará la importancia del contenido y resulta crucial para libreros, distribuidores y público en general. Busca siempre un formato estilizado, con solapas, brillo o mate y con las cubiertas de suficiente grosor y el papel antitransparencia ahuesado mínimo de 80 gramos.

Las nuevas tecnologías están muy bien y nosotros creemos en ellas más que nadie, pero es bueno saber que al otro lado del teléfono de toda la vida hay una persona que se encarga de tu obra y con la que puedes hablar cuando lo necesites. Las editoriales a las que solo se accede a través de formulario no son recomendables.

Por el camino vas a encontrarte con asesores, valoradores y otros “profesionales” cuya única pretensión es la de lucrarse con tu trabajo y tu deseo de publicar. Solo los agentes literarios y las editoriales están cualificadas para valorar obras literarias, ten mucho cuidado con esta cuestión.