Sofía Morante

 

Biografía de Sofía Morante

Sofía viene de 1996 y de un lugar sin playa, pero vomitó bajo el sol de la Costa Azul hace dos años aquellas palabras que de su boca habían sido censuradas, confeccionando una novela para reconciliarse con ella misma: «Retrouvailles: la fragilidad de los reencuentros». Desde entonces, ha vuelto a la superficie de un barco madrileño donde constantemente se marea por el vaivén de olas inexistentes. En ella encuentras el mar de un alma alada y el punto geográfico exacto donde se originan los naufragios y se habilitan los salvavidas. Vive a destiempos, pero practica a diario cómo continuar siendo impenetrable. Ella no se aleja, solo se deja suceder. Es una guerra inacabada entre la tres mujeres que la definen y la que quiere llegar a ser y lo exterioriza.

Para ella, la poesía es aquel huir y llegarse. La revela a sí misma, la desnuda ante la vida con sutileza para oxigenarla. En ella siempre derrama hasta manchar la parte invisible del iceberg que es su alma. La poesía es su paraíso fiscal.

Una vez leyó que entre cemento no existía poesía. Ella garantizó que en Madrid había una grieta y lo consagró como Asilo.

 

Sinopsis de NaufragiosPortada del libro de poesía Naufragios, de Sofía Morante. La poesía mancha, Escritores de hoy

La poesía mancha. Y la vida duele. Es un dolor que a veces lleva implícito el placer, la comprobación de que solo lo que late puede doler. Los muertos, incluso los muertos que pasean satisfechos por las avenidas y los centros comerciales, no sienten dolor, no sonríen con tristeza. No lloran a carcajadas.

Para Sofía Morante la vida es un mar que hay que cruzar a nado. O montada sobre la frágil balsa de unos versos que jamás se hunden.
En ocasiones, los títulos de los poemas son un intento de atraer al público, una provocación para desafiar al lector y la lectora a saltar del mismo abismo que la poeta o el poeta. A veces, el título de un poemario simplemente es un verso cuya belleza elegimos como firma de todo lo que viene tras abrir la portada. Y a veces, como en este caso, el título define todo el libro y también a quién lo ha sufrido y gozado.

La poesía de Sofía Morante tiene muchos más años que ella, por sus pasillos suenan voces  de tantas mujeres que sufrieron y escribieron belleza. Sobrevolándolo todo, como una bruja madrina, anda Ann Sexton, con quien Sofía conversa cuando la vida se le vuelve poesía, y el mar cotidiano la tentación de bebérselo de un trago.

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